Periplo
Sabado 24 de marzo:
Amanezco temprano, tengo intencion de charlar algunos temas con Santiago Aversa, asi que le llamo y quedamos tipo 11 en un bar de Coronel Diaz y Pueyrredon, no se si es verdad que sea un bar de gays, pero de maricones un rato largo. Me pego una buena ducha y salgo a pata para alla.
Me encuentro con el marino, vamos a desayunar que hay hambre!, nos pedimos un par de cortados, tostados (bikinis), mediaslunas, un par mas de cortados, en fin, que entre cigarrillos, cafe, comer, mirar el “paisaje” y charlas entre otras cosas de FN, se nos hicieron las 13 horas, yo debia regresar a casa de la nona y Santiago y su padre que habia pasado a buscarle, se ofrecieron al alcanzarme hasta mi destino. Me despido de ambos, a Santi me lo quiero mucho, han sido muchos años trabajando juntos intentando levantar un sueño y esa union, a pesar de la distancia y los destinos de cada uno, sigue firme y viento en popa.
Al llegar a la porteria de la casa de la nona, me veo a Fran y Vane que llegaban, que bien ya esta mi hermanito!, subimos los tres y arriba ya nos esperaban la nona, Maria y Maru. Estabamos decidiendo que comer cuando llegaron Oscar y Cecilia, Emilia no podra venir y Silvia aun esta malita, otra vez sera. La cuestion es que Fran y Vane se habian comido todo no hacia mucho en un Mac Donnalds y yo habia desayunado a lo bestia con Santiago; en definitiva, poco hambre teniamos los tres, pero el resto si. Deciden ir a buscar algo de comida hecha y estirando la mesa, logramos entrar todos en ella, incluso los no hambrientos picamos algo. Charlamos hasta por los codos, luego con el cafecito nos comimos los deliciosos alfajores rosarinos que Vane y Fran me habian traido para que me llevara a Barcelona, no es que no los quisiera sino que sanidad de España me los incautaria seguramente y yo no podria comerme 2 docenas de alfajores.
Es la hora de levantar campamento, hemos de despedirnos y salir a casa de Maru donde tengo toda la maleta desmontada, nos llevara un buen rato prepararla. Bajamos los ocho hasta el garaje (parking) donde Oscar y Fran habian dejado el coche, mientras pagaban nos fuimos despidiendo los unos de los otros, la nona se quedaria en su casa y Oscar y Ceci tenian que regresar a casa, asi que Vane, Maru, Maria, Fran y yo nos subimos al avispon rojo con destino a lo de Maru.
Proximos al destino, nos encontramos con la calle cortada por una manifestacion que podria ser legal o ilegal, justa o injusta…pero que nos jodio olimpicamente, Fran tuvo que estacionar a unos 300 metros, mama, maru y yo salimos cagando leches hacia el piso, pero ojo, no empujes a nadie porque solo te puede traer problemas y sinceramente, no teniamos ganas de lios. Nos mezclamos entre los manifestantes, pasamos a los que podiamos sin causar problemas y llegamos al piso, por fin!
Con el apuro que pasamos, arme la maleta lo mejor posible, no me olvide nada, o casi, pero esa es otra historia. Ademas mi cuota de olvido ya estaba cubierta con lo que me deje en San Nicolas. Y aqui es donde voy a decir lo siguiente; mientras yo acumulaba cosas en la maleta, Maru me preparaba unos sanguches de milanesa, bien cargados de ajo, si señor!, mi hermana es una madre!!!!!!!!!!!!!!!!
La maleta, aun habiendo “perdido” algunas cosas, iba mas cargada que antes, regalos varios de todo el mundo (mates de cuero, de River Plate, tabla de madera made in argentina, CD’S con fotos varias, cuadros y laminas, revistas, etc), incluso tuve la “delicadeza” de dejar dentro de la maleta que iba a facturar mi billetera “europea” con los euros dentro, algo que en ese momento no pense, pero que daria lugar al relato que Tunait detalla en el siguiente link.
Estamos listos, Maria, Maru y yo salimos para el coche del piojo, la mani sigue adelante, hay que ir con mucho cuidado, no chocar a nadie, no pisar a nadie, no mirar a nadie, manda huevos que tengas que ir asi, porque probablemente el motivo de esa marcha sea justo e incluso puede que este de acuerdo con ellos. En fin, es lo que hay y sin pensar mas en el asunto, salimos todos para Ezeiza.
Llegamos a Ezeiza no se a que hora, pero ya era casi de noche, los mosquitos, sin plan de vuelo, campaban a sus anchas por los alrededores del aeropuerto, el flaco estaciono el coche y salimos lo mas rapido posible hacia el interior de la terminal, con la esperanza, cierta, de que alli no habria mosquitos por “techo limitado”. Ezeiza no es el Prat, ni mucho menos Barajas, pero la terminal que me toco era o bien nueva, restaurada o estaba impecable porque yo venia. Me causo una excelente impresion, sobre todo a la hora de retractilar la maleta y facturar el equipaje y recoger mi billete, la cola era increiblemente larga, pero organizada en forma de “S”, con mas de 10 operadoras/es para mi vuelo, basta decir que no estuve quieto en la cola ni un instante y en menos de 15 minutos tenia el pasaje en la mano, la maleta facturada y todo listo para emprender el viaje………si no fuera por la puta tasa aeroportuaria!
Tasa aeroportuaria; dicese de aquella tasa que has de pagar cuando ya has facturado tu equipaje con los euros dentro (si, estuve mas que boludo, lo se!), y has de apelar a la beneficiencia de tu familia, llamativamente esa tasa o no la conoce Iberia (o se hacen los boludos) o habria que reclamarles a ellos los 18 euros cuando supuestamente el billete es cerrado y con “todas las tasas incluidas”. En fin, que si no llega a ser por mi familia, no subo al avion o voy preso.
Pasado el mal trago, las damas suben hasta la primera planta y el flaco y yo nos vamos afuera para que yo pueda fumar. De paso podemos charlar un poco mas de nuestras cosas, han sido muchos años de no vernos y de jovenes haciamos muchas cosas juntos, tenemos mas de mil historias y anecdotas y un codigo comun gracias al cual nos cagamos mucho de la risa.
Subimos donde estaban las chicas, habian conseguido sentarse en un banco largo con el listado de vuelos en un panel a no mas de 2 metros de nosotros, el mio aun no salia en pantalla, para cuando le toco salir; este estaba programado con 1:15 minutos de retraso, que putada!, Maria y Maru llegarian mas tarde a la casa de mi hermana en Baires, pero Vane y Fran tenian pensado pegar el tiron hasta San Nicolas, era una imprudencia por mi parte (una hijoputada en una sola palabra) mantenerlos alli hasta la salida de mi vuelo, era preciso inventar alguna trola de las mias para desprenderme de ellos sin que se dieran cuenta y a una hora prudencial. Salimos a fumar de nuevo con Fran, le cuento que debido a los controles actuales debia embarcar 3 horas antes de la hora programada o como muy tarde a las 21:30, el flaco me creyo y regresamos con las chicas.
Al llegar a donde las chicas estaban, somos espectadores de una despedida que le hacian unos amigos y familiares a un chico que se venia para España, la escena fue emotiva, lloraron unos cuantos, bebieron Quilmes y se abrazaron un buen rato. Mama se habia puesto a charlar con una alemana que vendria en el mismo vuelo que yo, lastima que iria en primera, ella se lo pierde………
Y llego la hora de las despedidas, me propuse no llorar, no por mi, sino por la vieja y en parte tambien por mis hermanos, lo hicimos bastante rapido, mejor asi las lagrimas se esperan. Nos abrazamos mucho y todos, besotes, promesas, deseos, nos dijimos todo y rapido, al dia de hoy aun me acuerdo de ese momento, de esa sensacion, rara, tristeza y alegria, por lo vivido y por lo que vendra. Joder, que viaje tan hermoso!
Paso inmigracion a las 22:15, rapidisimo, la chica que me atiende, muy agradable, me desea un buen viaje y un proximo regreso, salgo disparado para pasar el control antiterrorista; un suspiro tambien, se ve que esto de embarcar 3 horas y media antes es beneficioso. Pregunto donde queda la zona de embarque, entro en ella y ya estoy fuera de mi pais natal, pucha que se siente uno raro!
Aqui es donde la agudeza de mi segunda madre entra en accion, hay hambre!, me siento en uno de los sofas mas lejanos del tumulto y saco los sanguchitos de milanesa de la Maru; los pocos que quedaban a mi alrededor, al sentir tan “alejante” aroma a ajo, salen despedidos como si de un arma de destruccion masiva se tratara. Que bien entraron los sanguches mientras miraba en la TV el partido colon-banfield.
Una vez repuesta mi hambre, seguimos buscando satisfacer otras necesidades no menos importantes, mear y fumar. El baño fue facil encontrarlo, de paso me llene de agua la botellita que llevaba encima, luego pregunte donde fumar, me indicaron un lugar cerrado que lucky strike habia acondicionado fabulosamente bien para los viciosos como yo. Una vez alli, faltaba encontrar al que tenia el “mechero/encendedor” ya que teoricamente, nos lo habian retirado en el control antiterrorista. Vi a uno con cara de amargado y me dije ” es él”, y lo era. Mientras me pego la primera calada, observo la fauna local, un par de punkis, el amargado, una pareja de desconocidos/conocidos circunstanciales bebiendo mas de la cuenta y un viejete muy bien vestido con una cubana de no mas de 22 años que parecia de fibra de vidrio. Era el cuerpo, lo tenia todo y bien puesto.
Luego de un par de veces al fumadero, me acerco a la puerta de embarque donde ya se comenzaba a formar la cola, no muy bien organizada, pero cola al fin. Ya son casi las 00:00 horas, mañana continuamos con el relato, cacho out.



